Ciencia y Peso
La Ciencia de la Nutrición y la Salúd

El sol produce mucha radiación, incluidos los rayos UV, que son responsables de

la producción de “melanina” y el consiguiente bronceado. A veces, sin embargo, la exposición prolongada puede generar enrojecimiento de la piel e incluso graves riesgos.

Sin embargo, la exposición adecuada a la luz solar puede ser un buen compromiso para la absorción de vitamina D por nuestro cuerpo, ya que ayuda a absorber el calcio que es esencial no solo para la salud sino también para el funcionamiento de los huesos , sistema nervioso y músculos.

Esta vitamina puede ser ingerida por nuestro organismo de dos formas: mediante el consumo de leche y derivados, proteínas de origen animal (como el aceite de hígado de bacalao) o mediante la exposición al sol. Veamos cuáles pueden ser los efectos nocivos y los riesgos de una exposición excesiva a los rayos UV.

Tipos de rayos UV y efectos sobre la piel

Existen varios tipos de radiación ultravioleta que pueden tener diferentes efectos según la longitud de onda. Cuanto mayor es la longitud, mayor es la capacidad de los rayos ultravioleta para penetrar en la atmósfera y, por tanto, penetrar profundamente en el tejido cutáneo. Los rayos UV se clasifican en:

  • UVA: caracterizados por una intensidad constante durante todo el año y que pueden llegar a la capa profunda de la piel provocando posibles daños a largo plazo;
  • UVB: que poseen mayor energía e intensidad variable. En su mayoría están presentes en verano y en las horas centrales del día, responsables de las quemaduras solares y el eritema;
  • UVC: que parecen no poder llegar a la superficie terrestre porque son filtrados por las capas de la atmósfera. 

La radiación UV también puede tener una reacción diferente según el tipo de piel:

  • si la piel es muy clara y sensible, los ojos y el cabello son claros, los rayos pueden ser un riesgo para la piel que puede ser propensa a quemaduras;
  • si la piel es clara, el bronceado es lento, es necesario prestar atención a las zonas más sensibles aplicando una protección media-alta, que te ayudará a evitar el riesgo de posibles quemaduras;
  • si la piel y el cabello son oscuros, el bronceado será rápido y difícilmente correrá el riesgo de quemarse;
  • si la piel no es muy sensible y el cabello es oscuro, siempre se pueden aplicar filtros protectores y se debe prestar atención a las zonas sensibles como oídos, ojos y labios.

Beneficia la exposición al sol

Los rayos UV pueden causar daños tanto a corto como a largo plazo, por lo que es bueno proteger constantemente la piel. El daño va acompañado de una serie de beneficios de los que el organismo puede disfrutar. En particular, exposición al sol:

  • puede ayudar a aumentar la producción de melanina, que puede actuar como una protección natural para la piel, ayudando a mejorar su tez y bronceado;
  • puede ayudar a incrementar la ingesta de vitamina D, útil para favorecer la absorción de calcio , por tanto importante para los niños en edad de desarrollo, para fortalecer los huesos y para las mujeres que son más propensas a la osteoporosis en la menopausia;
  • puede ayudar a mejorar el estado de ánimo ya que favorece el aumento de la producción de serotonina;
  • puede realizar una acción antibacteriana natural si se asocia a una correcta limpieza facial dirigida a eliminar los puntos negros;
  • puede ayudar a oxigenar la piel;
  • puede ayudar a contrarrestar los trastornos de la piel como la psoriasis, la dermatitisEn este caso se recomienda aplicar filtros con alta protección;
  • Puede ayudar a mejorar las defensas del sistema inmunológico, a regular los ritmos biológicos y mejorar la respuesta de nuestro sistema endocrino;
  • puede ayudar a mejorar el bienestar de músculos y articulaciones, promoviendo naturalmente la relajación. En los hombres, puede ayudar a aumentar sus niveles de testosterona, mientras que en las mujeres, la progesterona.

¿Cómo protegerse de los rayos UV?

Por tanto, la luz solar puede tener efectos tanto positivos como negativos para el bienestar de nuestro organismo. Esto está determinado por la exposición y protección UV adecuadas. En ocasiones la luz puede engañar, dando lugar a renunciar a la protección cutánea pero la radiación UVA siempre está presente y por ello es bueno adquirir el hábito de someter la piel a tratamientos hidratantes. Para proteger la piel es bueno conocer algunos factores que pueden variar la intensidad de los rayos UV:

  • temporada: los rayos UV son más peligrosos en la temporada de verano debido a la intensidad de los rayos UVB, pero pueden actuar por igual durante todo el año. Durante el verano siempre se recomienda utilizar protección media-alta;
  • horario: las horas centrales de 11 a 15 son aquellas en las que la radiación es mayor y más peligrosa para la piel, cabello y ojos. Durante estas horas es bueno refugiarse de los rayos ultravioleta;
  • altitud: aumentando la altitud, la intensidad de los rayos también puede aumentar y por ello, es útil protegerse tanto en el mar como en la montaña, durante todas las estaciones, aplicándose cremas solares y protegiendo la cabeza con sombreros;
  • condiciones climáticas: la radiación también penetra en presencia de nubes, a través de la atmósfera terrestre, por lo que es fundamental protegerse incluso en la sombra;
  • Superficies que reflejan la luz: como el agua, la arena, la hierba o la nieve que actúan como espejo y pueden provocar un aumento de la intensidad de la radiación. Use ropa adecuada y aplique protector solar cuando se encuentre en estos entornos.

Pautas de alimentación

Para una mayor protección de la piel, además de conocer todos los factores que pueden intervenir en el aumento de la intensidad de los rayos UV, también es bueno interesarse por la nutrición. Como siempre, la dieta juega un papel importante en el bienestar de nuestro organismo. Para ayudar a promover el bienestar de nuestra piel, puede consumir frutas y verduras, alimentos ricos en antioxidantes. En particular:

  • fruto de color amarillo, naranja y rojo;
  • Verduras de hoja verde ricas en carotenoides, antioxidantes que ayudan a contrarrestar la acción de los radicales libres y también son buenos para la vista.

Una dieta rica en frutas y verduras ayuda a favorecer la hidratación incluso en profundidad, con posibles beneficios no solo para la piel sino para todo el cuerpo.

¿Cuánto tiempo puede estar expuesto al sol?

Más allá de los beneficios que se pueden obtener de la exposición al sol, nunca debe bajar la guardia ante los riesgos que se pueden correr al exponerse a los rayos UV durante demasiado tiempo. Pueden producirse efectos nocivos sobre la piel tanto a corto como a largo plazo. Los rayos UVB ayudan a estimular la producción de melanina para así promover el bronceado, pero también las quemaduras solares responsables de las quemaduras solares mientras que los UVA a pesar de no causar reacciones dolorosas, son los más peligrosos, porque penetran profundamente en la piel, con posibilidad de acelerar el envejecimiento.

Para evitar la formación de arrugas , la pérdida de elasticidad, la formación de manchas y tumores cutáneos, es aconsejable prestar la máxima atención a la exposición solar, aplicando los filtros solares, cremas y protecciones adecuados, según el tipo de piel. que le pertenece. La radiación puede provocar alteraciones en el núcleo celular e incluso dañar el ADN.

Si estos daños se repiten a largo plazo pueden dar lugar a la formación de neoplasias. Según los consejos de los expertos, puedes exponerte al sol durante 30 minutos al día, aplicándote lociones solares para evitar que la piel se enrojezca.

Factores de riesgo de la exposición excesiva al sol

Proteger la piel mediante la aplicación de bloqueador solar y seguir una dieta adecuada, puede brindar beneficios a corto plazo, ayudarlo a tener un bronceado perfecto, evitar el riesgo de quemaduras solares y riesgos más graves. La exposición excesiva a los rayos UV puede causar daños a nuestra salud como:

  • eritema solar: causado por una exposición excesiva en las horas más calurosas o por una protección incorrecta. La quemadura de la piel provoca enrojecimiento, picor y ardor que en casos graves puede ir acompañada de ampollas y fiebre;
  • manchas: que pueden aumentar con la edad , especialmente en mujeres que tienen la piel más sensible;
  • Envejecimiento prematuro: las radiaciones de los rayos solares pueden provocar alteraciones en las células favoreciendo la formación de arrugas profundas, manchas, falta de elasticidad, disminución de colágeno debido a la acción de los radicales libres.
  • cánceres de piel: existen diferentes formas que pueden afectar la piel y la causa más común es la exposición excesiva al sol. Los cánceres de piel más comunes pueden dañar los tejidos circundantes, ser agresivos y, en ocasiones, incluso letales. El melanoma es el más peligroso porque puede esconderse detrás de la presencia de un lunar o una mancha.

Consejos útiles

Para broncearse de forma correcta y saludable puedes:

  • evitar la exposición a los rayos ultravioleta en las horas centrales del día;
  • alternar momentos de sol con momentos de sombra en el mar;
  • utilizar incluso en la ciudad crema facial antiarrugas y antimanchas con filtro de protección 50 para aplicar varias veces durante el día, especialmente si desea exponerse al sol durante mucho tiempo. Después de la ducha, recuerde aplicar una leche para después del sol;
  • Durante los paseos al sol, proteja su cuerpo y rostro con ropa ligera, usando gorros para evitar quemaduras y erupciones.

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