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El estado de confusión, también conocido en el campo médico como “confusión mental” es un estado mental y conductual donde la percepción, la conciencia, la capacidad de interpretar percepciones se reducen significativamente, hay una falta de comprensión, coherencia de pensamiento y un capacidad de razonamiento reducida. Toda esta sintomatología que siente el paciente indica un deterioro del lenguaje y la acción, ya que las formas intelectuales y los procesos mentales se prueban severamente.

Las causas que provocan esta condición son múltiples, a veces vinculadas a patologías graves y pueden ocurrir a cualquier edad. Veamos específicamente qué es, cuáles son las causas y los factores desencadenantes, qué tipo de síntomas pueden manifestarse, cómo se realiza el diagnóstico y qué tratamientos y remedios farmacológicos se pueden adoptar.

¿Qué se entiende por confusión mental?

El síntoma principal que ocurre en aquellos que tienen un estado de confusión es esencialmente la dificultad para pensar, y la gravedad de este síntoma está determinada por la causa subyacente del trastorno. Esta condición, que interviene tanto a nivel psíquico como conductual, puede provocar una enfermedad grave si no se interviene de inmediato.

Su manifestación puede ser progresiva o repentina, y el agravamiento ocurre con la edad avanzada, pero hay casos raros en los que también puede aparecer en personas jóvenes. Los síntomas son muy precisos, pero a menudo el paciente para identificarlos necesita la ayuda de un pariente.

Aquellos que sufren de graves estados de confusión no pueden entender independientemente su condición. Por esta razón, el análisis de las condiciones de salud a menudo es confiado por el médico a las personas más cercanas al paciente.

Por lo tanto, es fundamental reconocer los síntomas iniciales, como:

  • Dificultad para reconocer personas o lugares, incluso aquellos que habitualmente frecuentan;
  • Pérdida de percepción temporal;
  • Capacidad reducida para comprender las horas del día o la fecha;
  • Delirio y alucinaciones, en casos severos;
  • Senilidad;
  • Inquietud y ansiedad;
  • Problemas para dormir;
  • Dificultad para escribir y hablar;
  • Cambios de humor frecuentes;
  • Dolor de cabeza y dolencias físicas de diversos tipos.

Sintomatología

Los estados de confusión además de ser causados ​​por deficiencia mental pueden estar relacionados con déficits como:

  • Afasia: alteración del habla;
  • Pérdida de la memoria ;
  • Alteraciones de la percepción tales como alucinaciones;
  • Cambios en el pensamiento como delirios;
  • Trastornos de afectividad: ansiedad y depresión;
  • Trastornos de inteligencia: demencia;
  • Trastornos psicomotores: agitación o inhibición.

Los signos que se manifiestan repentinamente, en presencia de estados de confusión son: desorientación en el tiempo y el espacio, déficits cerebrales con la consiguiente pérdida de memoria, percepción y comprensión, incapacidad para resolver problemas, dificultades en el lenguaje, alteraciones de las emociones. .

Causas principales

Cuando el médico se enfrenta a una persona con estados de confusión, no siempre comprende de inmediato la causa que generó o está asociada con el trastorno. Puede recurrir a la preparación de un esquema en el que identifique las causas genéricas, y luego logre lentamente encontrar el tratamiento farmacológico dirigido al problema. Entre las posibles causas se encuentran problemas identificados :

  • Psiquiátrico: como esquizofrenia, estrés, ansiedad;
  • Neurológicas: como demencia, traumatismo craneal, epilepsia, tumores;
  • Tóxico: como tomar drogas, alcohol, algunos medicamentos para el corazón y antiinflamatorios;
  • Infecciosas: neumonía, SIDA, infecciones del tracto urinario;
  • Metabólicos: como problemas de tiroides;
  • Insuficiencia renal crónica, diabetes , hipoglucemia;
  • Insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria;
  • Deficiencia de vitamina B1, B12, B6 ;
  • Anemia , problemas vasculares, golpe de calor.

Clasificación de los estados confusionales.

La confusión se clasifica en tres categorías según la condición y el alcance del trastorno:

  • Hipoactivo: donde se informa una capacidad reducida en el paciente, que parece aturdido, narcótico y silencioso. Los síntomas son similares a los de la depresión y, por lo tanto, es necesario comprender, hablando con el paciente, si se trata de confusión mental o un estado depresivo;
  • Hiperactivo: donde se informa una actividad excesiva, casi fuera de la norma, en el paciente. Esto presenta alucinaciones y delirios, síntomas similares a la esquizofrenia;
  • Mixto: combina los síntomas de las dos condiciones anteriores.

Confusión mental en los jóvenes

Este tipo de estado de confusión debe considerarse seriamente, porque en la mayoría de los casos se debe a daños graves. Con respecto a lo que ocurre en la edad adulta, que está relacionado con el avance de la edad, en los jóvenes las causas pueden ser de varios tipos y se refieren a factores permanentes o transitorios.

Es importante que las causas subyacentes, especialmente si son transitorias, se corrijan rápidamente. Entre las principales causas:

  • Consumo de alcohol y drogas, si estos abusos no se detienen, el daño puede volverse permanente;
  • Estrés y ansiedad, que a menudo sufren los jóvenes;
  • Nutrición: deficiencia de vitaminas del grupo C y B, en particular B12, y de tiamina;
  • Lesiones en el cuello o la cabeza;
  • Enfermedades: epilepsia, desequilibrio electrolítico y fibromialgia;
  • Insomnio causado por el estrés;
  • Baja presión;
  • Fiebre alta e hipotermia en niños.

Confusión mental en los ancianos.

En los ancianos, la confusión mental es una condición generalizada, debido al envejecimiento de las células debido a un proceso natural. Sin embargo, cuando esta no es la causa, el origen puede ser desencadenado por una enfermedad latente. Por esta razón, es necesario intervenir desde las primeras manifestaciones de los síntomas, para no poner en peligro la vida del paciente.

Entre las posibles causas a veces pueden estar:

  • Accidente cerebrovascular o tumores cerebrales;
  • Problemas pulmonares que causan deficiencia de oxígeno cerebral;
  • Hipoglucemia y diversas infecciones, lupus;
  • Contraindicaciones relacionadas con la toma de terapias farmacológicas.

Etapa evolutiva de confusión mental.

Dependiendo de las causas, la confusión mental puede ser crónica, por lo que se convierte en una verdadera patología que, en casos graves, puede provocar coma o estados de inconsciencia. Otras complicaciones graves pueden ser parálisis parcial o total, problemas para tragar, cambios de personalidad, personalidades múltiples y déficits cognitivos permanentes.

Diagnóstico

En presencia de estados de confusión, es necesario comprender la gravedad de la situación y luego informar todos los síntomas al médico. Para comprender y clasificar la gravedad del estado de confusión, se debe enviar una serie de preguntas al paciente en cuestión para ayudar a definir la condición: fecha de nacimiento completa, ubicación, número de teléfono, ciudad donde vive, hasta pedir secuencias numéricas

Una vez que el médico haya excluido posibles choques, procederá con una evaluación de los parámetros esenciales, que lo ayudarán a evaluar la situación. Para llevar a cabo una evaluación clínica del paciente y luego analizar cada síntoma, también es necesario tener en cuenta posibles enfermedades pasadas, situaciones patológicas familiares particulares, uso o abuso de alcohol y drogas. Finalmente, será necesario evaluar cuándo se produjo el primer síntoma, ya sea de forma repentina o progresiva para eventualmente avanzar hacia un diagnóstico de demencia.

Un paciente en etapa temprana puede experimentar estados de confusión asociados con pérdida de memoria, atención, dificultad para pensar y, si está en forma aguda, también presenta fiebre e infecciones. Estas evaluaciones llevarán al médico al diagnóstico y solicitarán las investigaciones apropiadas.

Tratamientos farmacológicos

Cuando confusión mental es causada por una condición que causa una desequilibrio de los parámetros esenciales, que será necesario intervenir con la terapia de drogas y llevar al paciente a la sala de emergencias. Muy a menudo, quienes presentan esta afección no requieren hospitalización, especialmente cuando se sospecha intoxicación, ansiedad o problemas metabólicos. El médico evaluará el cuadro clínico de su paciente y luego podrá decidir si debe seguirlo en su casa o si es necesario enviarlo a la sala de emergencias.

En este caso, es esencial que el médico brinde más información para guiar rápidamente a los médicos de la sala de emergencias hacia un diagnóstico preciso y una terapia farmacológica más apropiada para el caso. Específicamente, cuando se asocian síntomas de fiebre, vías respiratorias y urinarias, será necesario tratar la patología tratando de resolver la infección subyacente, para que el estado cognitivo del paciente pueda normalizarse. En pacientes de cierta edad, la sintomatología puede intensificarse con fenómenos agudos, al mismo tiempo que se lleva a cabo la hospitalización, ya que se encuentran en un lugar diferente del que están acostumbrados a pasar sus vidas diarias.

Cuando la causa está relacionada con el abuso de sustancias y alcohol, obviamente lo primero que debe hacer es la suspensión de estas sustancias. Si la causa es una lesión en la cabeza, se debe abordar el trauma Primero, se elimina el problema que causó el estado de confusión, y luego se interviene con la terapia farmacológica.

El paciente siempre debe estar hidratado y nutrido, debe tomar analgésicos para ayudar a combatir el dolor y evitar la aparición de enfermedades respiratorias. Para ayudar a las personas con estados confusionales, puede:

  • Tener diarios, relojes y calendarios utilizados para ayudarlos a orientar su espacio y tiempo y estimular la memoria;
  • Relajar el ambiente en el que viven;
  • Para ayudarlo a descansar: cama cómoda y habitaciones iluminadas;
  • Adoptar técnicas de relajación como masajes, musicoterapia y aromaterapia;
  • Proporcionar una dieta equilibrada rica en minerales y vitaminas;
  • Deje de beber, fumar o tomar drogas.

Remedios y consejos útiles

No parece haber una cura real que pueda contrarrestar los estados de confusión, pero como hemos visto que esta afección está estrechamente relacionada con otros factores, podemos someternos a exámenes médicos para tratar de encontrar la causa y, por lo tanto, el tratamiento farmacológico que puede aliviar los síntomas. . Por lo tanto, será necesario seguir las instrucciones de su médico, corregir los malos hábitos, tratar de descansar el mayor tiempo posible por la noche.

Si el trastorno está relacionado con una esfera emocional y psicológica, puede ser útil acudir a un especialista que pueda ayudarlo a identificar la causa e indicar los remedios a adoptar. En el caso de la fiebre , se pueden aplicar compresas frías en la frente. Para todos los demás síntomas repentinos o sospechosos, se recomienda buscar atención médica o sala de emergencias.

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